DEL VERBO VIVIR La madrugada súbita, violenta y poderosa me despertó con una sonrisa displicente este día inútil en el que por obligación debo vivir una vez más. Y no teniendo una alterntiva viable vivo entonces por la líneas férres cual vagabundo inservible alma en pena perro apedrado o mujer violada y crucificada. Ah nó! Esto no quiero leerlo! Para qué tanta miseria? De qué sirve esto? Buena pregunta.
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